
En base a esta pregunta quisiera repasar lo que yo creo que será
el futuro de los juegos móviles para Android y los demás sistemas operativos. Tanto para las Tablets como para los smartphones o celulares de media y alta gama. Aunque en un futuro cercano los de “baja” gama serán los que consideramos de “media” hoy. Voy a intentar explicarme lo mejor posible.
Un poco de historia
A mitad de la década del 80’, en medio de los raros peinados nuevos, apareció un juego que lo revolucionó todo. Tan solo un año después llegaría otro que revolucionaría las cosas aún más. El primero fue
Tetris en 1984, el segundo Super Mario Bros. El primero consistía en unos palitos y bloques que debían ser ordenados. Nada vistoso, de hecho la parte visual estaba demasiado descuidada. Requería ingenio, era y lo sigue siendo aún hoy el videojuego por excelencia de estrategia e ingenio. Tan solo desplazar unos bloques que van cayendo para formar filas, obteniendo puntos para pasar niveles.
En la otra vereda nos encontramos un juego dinámico, con un personaje bizarro —el comentario popular en internet reza: Un plomero que habla en italiano y parece mexicano, creado por un japonés. Me refiero a
Super Mario Bros, por supuesto. Ese personaje tan particular que debía rescatar una princesa de las manos de una maligna tortuga gigante —el Rey Koopa— que había puesto bajo un hechizo al reino de esta princesa “Champiñón”, transformando a los habitantes en ladrillos. Con su ejército de “monstruos”, los Koopa, nos complicarían nuestra aventura de rescate.
Si te estás enterando ahora de que esa es la historia detrás de Super Mario Bros, debo sentirme orgulloso entonces.
No requería mucho ingenio, tan solo había que ir corriendo, saltando sobre la cabeza de nuestros enemigos y esquivando algunos obstáculos. Era una aventura en dos espectaculares dimensiones con mundos y paisajes llenos de imaginación. Una obra maestra de la cultura pop.
En uno hacía falta mucho ingenio, en el otro destreza. Ambos eran —y siguen siendo— muy divertidos y completamente adictivos. Un detalle no menor, es que coincidían en algo: Una muy característica música completamente pegadiza, de 8 bits. Están sonando en mi cabeza a medida que escribo y seguramente te esté ocurriendo lo mismo.
Ingenio y Destreza
¿Adónde quiero llegar con todo esto? Mencioné solo dos ejemplos de juegos revolucionarios en su momento, pero es para señalar la inmensa influencia que tienen sobre los juegos actuales para dispositivos móviles.
Juegos sencillos altamente adictivos, que no requieran largos procesos de aprendizaje. Tan solo se trata de aplicar el ingenio con cuidado y una simple destreza que debe desarrollarse para triunfar en el juego.
En este sentido podemos englobar bajo estas dos categorías a prácticamente todos los juegos móviles que gozan de máxima popularidad, tanto en Android como en iOS —con algunas excepciones, claro.
Mencionaré solo algunos: La saga de Angry Birds, Fruit Ninja, Cut the Rope, Jetpack Joyride y la lista sigue. Algunos más complejos que otros, pero siempre volviendo a la idea básica de tener que utilizar el ingenio o una habilidad específica.
No una estrategia desarrollada, sino el ingenio. Y una habilidad lo suficientemente simple para que nos permita sortear obstáculos para luego enfrentar nuevos desafíos, más difíciles. Una curva de aprendizaje que nos obliga a “afinar” ese ingenio o destreza para poder pasar niveles, obtener más puntos, etc.
Por otro lado tenemos el desarrollo de una habilidad específica, sea puntería, reflejos y demás. Estos
dos pilares de la imaginación a la hora de desarrollar cualquier juego para dispositivos móviles creo que serán las bases por mucho tiempo.
Hay intentos para “evolucionar” estos tipos de juegos, con opciones mucho más complejas y que requieren un grado de identificación por parte del jugador. Pero pienso profundamente que esto ya no será nunca más necesario.
¿Por qué no será más necesario involucrar al jugador en la historia?
Tal vez no esté bien formulada la pregunta, pero a lo que apunto es que no será necesaria una trama espectacular ni tampoco incitar a que el jugador se involucre en ella. No sentiría mayor o menor empatía con el personaje principal porque tenga un perfil psicológico desarrollado. Antes mencioné la historia de Mario Bros, tal vez la conocías, tal vez no. ¿Influyó eso cuando jugabas en tu infancia? ¿Influiría ahora? ¿Dejarías de romper ladrillos sabiendo que son personas que fueron convertidas en piedra por el hechizo de los Koopa? No, poco importa la historia. Pero al creador japonés, el inmenso Shigeru Miyamoto, le sirvió como base para dar rienda suelta a su imaginación y crear uno de los más populares juegos de todos los tiempos.
Básicamente a lo que voy con mi respuesta a la pregunta planteada es que no solo no será necesario pensar en tramas psicológicas ni vuelcos argumentativos por el hecho de pertenecer a esta categoría de juego. Sino además porque la empatía pasará —y ya ocurre— por
el complemento social. Las redes sociales hace rato están con nosotros, la posibilidad de poder conectarnos con personas de todo el mundo, extraños o no. Esa capacidad aplicada al mundo de los videojuegos nos lleva a la competencia. Ya no solo se trata de vencer el juego, ese impresionante nivel de satisfacción que se obtiene al “terminar” un juego, ahora pasa por vencer a sus amigos —o extraños— con los que comparte altos puntajes. No mide su nivel de ingenio o destreza por lo que le marca el juego en sí, sino por el círculo social que lo rodea.
¿Por qué siguen llegando tantas notificaciones de juegos en facebook?
Porque
la gente se desespera por jugar a esos juegos simples. Más aún ¿Por qué hay tantas publicaciones en los muros de esos puntajes obtenidos? Porque la gente quiere compartirlos, retar a sus conocidos, a quien sea que mire sus puntajes. Demostrarle su avance y buscando que el otro también se implique, compita contra él. Tampoco voy a obviar que muchas de esas publicaciones son automáticas, pero tampoco voy a obviar que nadie las elimina cuando se publican.
El juego para dispositivo móvil ideal
Según mi punto de vista las bases para
el juego móvil ideal pasa por que ingrese en una de las dos categorías mencionadas al principio:
ingenio o destreza.
Luego se le suma el complemento social y se obtiene un éxito asegurado. Siempre que posea una determinada calidad y dificultad progresiva.
Tal vez parezca que estoy mencionando obviedades, pero veo que algunas empresas se están encargando de presionar hacia otro lado y no le veo demasiado futuro —siempre con excepciones, por supuesto. Con esto quiero decir que un pequeño grupo de desarrolladores podrían tener mucho más éxito que una gran empresa que se empeñe en desarrollar aventuras muy complejas, personajes que no den lugar a la imaginación. Es decir, definidos hasta el mínimo detalle. A nadie le preocupa qué piensan los pájaros, solo nos importa que están enojados y tienen que romper todo.
Cuanto más rompamos, mejor puntaje obtendremos. Y lo que es mejor, mayores posibilidades de desafiar a nuestros conocidos y retarlos a que nos superen.
Tomé como ejemplo Tetris y Mario porque recuerdo con mucha nostalgia los ‘90 y en Argentina lo vivimos en esos años a todos esos juegos. Pero también podría haber mencionado a Pac-Man, Asteroids, Arkanoid, Sonic y básicamente cualquier juego de 8 o 16 bits.